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Aunque ya no funcione en un cajero, una tarjeta de crédito de metal vencida sigue siendo un riesgo de seguridad. Conserva intactos el número de cuenta, el nombre del titular y otros datos, lo que la convierte en un blanco para el robo de identidad incluso después de su fecha de vencimiento.
Las tarjetas metálicas premium están diseñadas para durar. Su durabilidad es precisamente lo que las vuelve problemáticas al momento de desecharlas. No se pueden cortar con tijeras comunes, no se deben pasar por una trituradora doméstica y tirarlas a la basura sin destruirlas es una decisión con consecuencias reales.
Afortunadamente, existen métodos seguros para gestionar este proceso, desde devolverla al emisor hasta destruirla manualmente con las herramientas adecuadas. Cada opción tiene sus ventajas, y elegir la correcta solo toma unos minutos.

Por qué una tarjeta de metal expirada sigue siendo un riesgo
Mucha gente asume que una tarjeta vencida es inofensiva porque ya no procesa transacciones. Sin embargo, la fecha de vencimiento solo bloquea su uso en puntos de venta, pero no borra los datos del dispositivo físico.
El chip EMV y la banda magnética todavía almacenan el número de cuenta, el nombre del titular y el código de identificación del banco. Un delincuente con acceso a la tarjeta puede usar esa información como punto de partida para el fraude de identidad financiero, combinándola con otros datos robados.
Además, las tarjetas metálicas suelen estar asociadas a cuentas premium con límites de crédito altos, como la Chase Sapphire Reserve o la Platinum Card de American Express. Esto las hace más valiosas para los estafadores, por lo que desecharlas requiere más cuidado que con una tarjeta de plástico ordinaria.
El problema de la durabilidad
Las tarjetas de acero inoxidable, titanio o aleaciones mixtas están fabricadas para resistir el desgaste diario mucho mejor que el plástico estándar. Paradójicamente, esa resistencia es exactamente lo que complica su destrucción.
Intentar cortarlas con tijeras domésticas puede dañar las tijeras y dejar los datos expuestos. Usar una trituradora de papel convencional puede arruinar el mecanismo del aparato; de hecho, muchas tarjetas Chase incluyen la leyenda «Do not shred» en el reverso.
Incluso doblarlas hasta romperlas puede generar fragmentos metálicos afilados que representan un riesgo físico.
Opciones reales para deshacerse de tarjetas de metal vencidas
Existen tres métodos principales para este proceso, y ninguno requiere herramientas especializadas. Según Bankrate, la forma más segura de deshacerse de una tarjeta de metal vencida es devolverla directamente al emisor.
Opción 1: Devolver la tarjeta al emisor por correo
La mayoría de los bancos emisores de tarjetas premium envían un sobre de devolución prepagado junto con la nueva tarjeta. Solo hay que colocar la tarjeta vencida en el sobre, cerrarlo y dejarlo en el correo.
Si el sobre no llegó, o si el titular cerró la cuenta, basta con llamar al número del reverso de la tarjeta o enviar un mensaje seguro a través de la plataforma del banco. Emisores como Chase y American Express se encargan de la destrucción y el reciclaje responsable de la tarjeta.
En términos de seguridad y comodidad, esta es la mejor opción. No se necesitan herramientas, no hay riesgos físicos y la custodia queda en manos de la institución financiera.
Opción 2: Llevarla en persona a una sucursal bancaria
Para bancos con sucursales físicas en Estados Unidos, como Chase o U.S. Bank, el titular puede ir directamente y entregar la tarjeta a un representante. El banco se encargará de su destrucción adecuada.
Esta alternativa es útil si no se tiene el sobre de devolución o si se prefiere confirmar la entrega en persona. El proceso es rápido y garantiza que la información no quede expuesta.
Opción 3: Destruirla manualmente con las herramientas correctas
Cuando las opciones anteriores no son viables, es posible destruir la tarjeta personalmente. Sin embargo, el proceso requiere herramientas adecuadas y seguir un orden específico para que los datos queden inutilizables.
Antes de revisar los pasos, es importante recordar que no todas las trituradoras están diseñadas para manejar metal. Solo deben usarse trituradoras que especifiquen explícitamente que pueden procesar tarjetas de crédito metálicas. De lo contrario, el mecanismo puede dañarse seriamente.
El proceso manual funciona bien si se sigue este orden:
- Cortar el chip EMV: usar tijeras de hojalata (tin snips) para retirar al menos el 80% del chip metálico ubicado en la parte frontal.
- Destruir la banda magnética: pasar un imán fuerte lentamente sobre la banda varias veces, luego cortarla con las tijeras de hojalata.
- Destruir el número impreso: cortar horizontalmente a través del número de cuenta, el nombre y la fecha de vencimiento.
- Cortar el CVV: separar y fragmentar el código de seguridad del reverso.
- Separar los fragmentos: colocar los pedazos en diferentes bolsas y desecharlos en distintas recolecciones de basura.
Como explican desde The Points Guy, intentar doblar o quebrar la tarjeta no es recomendable, ya que puede generar esquirlas metálicas y lastimar al titular durante el proceso.
Errores comunes que comprometen la seguridad
Existen varios errores comunes que dejan la información personal expuesta. La siguiente tabla los resume e indica por qué son un problema.
| Error común | Por qué es un problema | Alternativa correcta |
|---|---|---|
| Tirar la tarjeta a la basura sin destruirla | Los datos del chip y la banda siguen legibles | Destruir físicamente antes de desechar |
| Usar una trituradora de papel doméstica | Puede dañar el mecanismo del aparato | Devolver al emisor o usar tijeras de hojalata |
| Cortar solo la tarjeta por la mitad | El chip y la banda siguen funcionales en cada mitad | Destruir chip, banda y número por separado |
| Guardarla indefinidamente en un cajón | Riesgo de pérdida o acceso no autorizado | Destruir o devolver dentro de los primeros días |
| Quemarla | Libera gases tóxicos y no destruye los datos del chip | Nunca quemar materiales electrónicos |
Otro error que pasa desapercibido es asumir que desactivar la tarjeta digitalmente equivale a destruir los datos físicos. La desactivación bloquea las transacciones, pero no altera en absoluto la información almacenada en el dispositivo.
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Cuándo actuar: el momento correcto para deshacerse de la tarjeta
El momento ideal para deshacerse de una tarjeta de metal vencida es justo después de activar su reemplazo. Muchas personas esperan semanas o meses, tiempo durante el cual la tarjeta representa un riesgo innecesario.
Si la cuenta fue cerrada, es prudente destruir la tarjeta en las 24 horas siguientes a la confirmación. Si solo venció y llegó una nueva, el proceso debería completarse el mismo día.
También es buena idea revisar cajones y carteras en busca de tarjetas antiguas acumuladas. Para quienes tienen varias tarjetas de crédito anteriores sin destruir, ese inventario representa un riesgo que requiere atención inmediata.
Qué hacer antes de deshacerse de la tarjeta
Antes de proceder con cualquier método de destrucción, hay pasos previos que protegen los intereses financieros del titular.
- Canjear todos los puntos o recompensas acumulados en la cuenta, ya que muchos programas cancelan el saldo al cerrar.
- Verificar que no haya saldo pendiente para evitar cargos por mora o impacto en el historial crediticio.
- Confirmar el cierre de cuenta directamente con el emisor si ese es el caso, y obtener confirmación escrita.
- Actualizar los pagos automáticos asociados a esa tarjeta para evitar interrupciones en servicios recurrentes.
Solo después de completar estos pasos se debe proceder con la destrucción física. Seguir este orden evita complicaciones que suelen ser más difíciles de resolver a futuro.
Conclusión
Desechar correctamente una tarjeta de metal vencida es una decisión de seguridad financiera clave para proteger los datos de alto valor de las cuentas premium. En la mayoría de los casos, devolver la tarjeta al emisor es la opción más eficiente y segura.
Si no es posible, usar las herramientas adecuadas para su destrucción marca la diferencia entre mantener los datos protegidos y dejar una vulnerabilidad abierta.
La tarjeta ya no funciona en el punto de venta, pero la información que contiene no desaparece con el tiempo.
Preguntas Frecuentes
¿Qué riesgos presenta una tarjeta de metal vencida en términos de seguridad?
¿Cuál es el mejor método para destruir una tarjeta de metal por cuenta propia?
¿Qué pasos deben realizarse antes de deshacerse de una tarjeta vencida?
¿Cómo afecta la longitud de tiempo que se tiene una tarjeta vencida en términos de riesgo?
¿Qué opciones hay si el emisor de la tarjeta no ofrece un sobre para devolverla?






